No fue una pelea, fue el silencio… ese que llega cuando el alma se rinde. Pero oramos de corazón y Dios respondió. ¿Cómo se restaura lo que parecía perdido? Te lo cuento aquí.
Habitando en el propósito
Ser mujer, madre y esposa no son solo roles, son llamados que nos forman. Este espacio es para reflexionar, crecer y caminar con intención en cada etapa de la vida.